El dolor o contusión muscular, que puede variar en función de la gravedad de cada lesión.
Sensación de pesadez.
Calambres musculares.
Molestias en las articulaciones.
Falta de movilidad a la hora de ejecutar ciertos movimientos.
La inflamación e irritación de un tendón se produce normalmente en hombros, codos, rodillas y tobillos.
La tendinitis del tendón de Aquiles y la tendinitis rotuliana son dos de los tipos más habituales.
Codo de tenista o epicondilitis.
Es la inflamación de los tendones que se unen a los huesos del codo, causada por un uso excesivo de los músculos del antebrazo.
Síndrome del túnel carpiano.
Esta condición causa dolor, adormecimiento y debilidad en la mano y el brazo, por una presión sobre el nervio mediano en la muñeca.
Fascitis plantar.
Se trata de la inflamación del tejido grueso en la planta del pie, que provoca dolor en el talón y en la parte inferior del pie.
Las bursas, pequeñas bolsas llenas de líquido que actúan como cojines entre huesos, tendones y músculos, también pueden inflamarse, sobre todo en caderas, rodillas, hombros y codos.