Los ejercicios de resistencia progresiva son todo aquel conjunto de actividades en las que la resistencia se realiza a partir de un equipo externo. Estos se aplican para aumentar la fuerza, la resistencia y la potencia muscular en programas de rehabilitación o entrenamiento de preparación física. Para lograr un progreso en la función muscular, es necesario aplicar una sobrecarga paulatina en la que se añade de a poco fuerza y resistencia. Es decir, a medida que el cuerpo se acondiciona y/o acostumbra a ciertos estímulos, se debe añadir mayor carga y o número de repeticiones según las exigencias que nos demande el proceso de adaptación. Ésta resistencia puede ser manual o mecánica. Existen muchas opciones de programas de entrenamiento a desarrollar, basados en ejercicios isométricos, isocinéticos e isotónicos. Cimbrar el modelo a seguir depende como hemos dicho, de todo lo anterior y por supuesto, de lo que mejor se adapte al paciente. Se busca implementar un periodo de calentamiento indefinido antes de iniciar la práctica del entrenamiento pautado. Como podemos ver, los métodos dinámicos de ejercicios de resistencia son varios, así que hay posibilidades de adaptar a cada paciente, según gustos, necesidades y capacidades.