Lo primero que puedes hacer es determinar tus fortalezas, tus superpoderes.
Antes de que podamos abordar nuestra misión, antes de que podamos abordar nuestros objetivos, concienciarnos y entender quién eres y en qué sobresales es el paso número 1 en todo lo que haces.
Aquí hay cinco preguntas que pueden ayudarte a descubrir tus propios superpoderes.
¿Qué haces sin esfuerzo?
Piensa en las actividades en las que estás completamente concentrado/a, en las que te resulta fácil llegar al máximo rendimiento, donde pierdes la noción del tiempo o simplemente te sientes bien.
Busca las áreas en las que sobresales sin mucho esfuerzo; son indicadores probables de tus habilidades más fuertes.
¿Cómo sorprendes a los demás?
¿Te han dicho repetidamente que eres bueno/a en algo?
¿La gente te busca para dar consejos o aportaciones en áreas particulares o ayudar en ciertos proyectos?
Este tipo de retroalimentación y solicitud de asistencia podrían indicar dónde se encuentran tus habilidades.
Tienes que escuchar lo que se dice a tu alrededor.
Eso incluye todo, desde comentarios casuales hasta revisiones de tu desempeño.
Busca patrones en el comentario para obtener pistas sobre dónde podrías ser más efectivo/a de lo que crees.
No es raro que las personas tengan puntos ciegos sobre sus fortalezas excepcionales o, incluso, que las descarten porque estas habilidades o talentos son muy fáciles para ellas.
A veces, es útil preguntarle a tus colegas o mentores de confianza sobre dónde ven tus fortalezas más dominantes.
¿Qué te impulsa a querer hacer las cosas mejor?
Los superpoderes se forjan a través de una combinación de pasión y dominio.
La pasión no debe ser solo una manera que te hace feliz, sino también que te motive y te haga querer hacer más, incluso si eso significa trabajo duro o sacrificio.
Por ejemplo, una enfermera podría decir que le encanta el aspecto clínico de cuidar a los pacientes, aunque puede ser un trabajo difícil y que requiere mucho tiempo.
Pero, en cambio, le hace querer aprender más y hacer mejor su trabajo.
¿Qué estás haciendo cuando tienes ese interés profundo que te lleva a querer hacer las cosas mejor?.
Esa es una buena pregunta e indicación de dónde se encuentra tu superpotencia.
¿Cuándo eres intrépido/a?
Piensa en tu trabajo y otras experiencias donde tengas más confianza.
¿Hay ocasiones en las que te sentiste lo suficientemente cómodo/a y seguro/a para tomar riesgos medidos y ampliar tus habilidades?
Ese nivel de comodidad es una señal de que tienes una verdadera fuerza en esa área.
A menudo, las cosas en las que eres bueno/a también son cosas que disfrutas.
Si vas a trabajar todos los días y sientes que has hecho aquello para lo que eres realmente bueno/a, eso es lo que te ayuda a darte cuenta: «Realmente tuve un buen día.
Tengo que hacer pequeños retoques.
Tengo que aprender.
Tengo que averiguar algo para la empresa.
Tengo que solucionar un problema.
Tengo que hacer que un equipo trabaje mejor en conjunto».
Esos sentimientos y pensamientos son buenos indicadores de que estás aprovechando tus fortalezas.
¿Qué puedes ver más claramente que otros?
Usa la visualización para mejorar tus habilidades.
Al tomarte el tiempo para repasar mentalmente la situación a la que estás a punto de entrar, también obtienes una visión valiosa sobre tus propias fortalezas y debilidades.
Al ensayar mentalmente el proceso, sientes que ya lo has hecho antes de que las apuestas sean mayores, lo que refuerza la confianza.
Además, puedes observar las áreas que ves claramente y con las que te sientes cómodo/a (tus fortalezas), así como las áreas donde puedes ser menos fuerte y seguro/a.