Ser competitivo no deja de ser energía que usamos para alcanzar nuestros objetivos.
Si nos sirve para crecer, para plantearnos nuevos retos en los que salimos de nuestra zona de seguridad y nos sirve para sentirnos motivados y conectados con la actividad objeto de esa competitividad, puede ser un rasgo positivo.
También lo sería si, en la necesidad de competir, paso por encima de las personas con las que compito, poniendo el objetivo final por encima de todo.
Como rasgos positivos diríamos que son personas muy motivadas en alcanzar lo que desean y harán todo lo que esté en su mano para conseguirlo.
Dedicar más tiempo y más energía que los demás en aquello que buscan, les hace más poderosos, tener una buena resistencia a la frustración que les haga mantener la lucha pese a las dificultades.
Meten más tiempo en su área de actividad y están en una continua necesidad de crecimiento.
Requieren de estímulos nuevos y potentes dentro de su actividad.
No les importa, incluso lo prefieren, salir de su zona de seguridad, lo que les mantiene en un estado continuo de activación que ellos sienten como placentera.
Hay personas que son más competitivas que otras.
Hay personas en las que la competitividad se convierte en un problema, estos individuos tienen características similares al resto de los competitivos, solo que pueden llegar a ser más hostiles y agresivos en las búsquedas de sus objetivos.
Son, además, muy impacientes con todo, de tal manera que si trabajan con otros pueden hostigarles hasta conseguir lo que desean.
Si son jefes, pueden causar muchas bajas laborales en su entorno, pueden tener un tipo de comunicación verbal y no verbal agresivo y demandante, están sobrecargados, ansiosos e irritables y les cuesta mucho desconectar.
Todo gira en torno a sus necesidades y lo emocional y relacional lo pasan a un segundo plano.
Son el tipo de personas que acaban con problemas de salud vascular a edad muy temprana.
Ser una persona competitiva, si se enfoca hacia el crecimiento y la mejora, es algo positivo, sin embargo, si se compite sin escrúpulos o sin respeto, puede hacer mucho daño a los demás.