La rutina debe construirse de una manera muy precisa y ordenada: Enunciar al marcador
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Distenderse
Se trata de un ejercicio mental: nos preparamos mentalmente como nos preparamos físicamente.
Una vez que domine estas herramientas, las vas a aplicar en los deportistas a quienes acompañas.
La preparación mental es acompañar a tu deportista en sus necesidades propias, con herramientas poderosas, que le permitirán lograr sus objetivos manteniendo una alta motivación en todas las circunstancias.
Aprender y dominar estas herramientas resulta, entonces, esencial.
Con la herramienta de Establecimiento de Objetivos tú, entrenador mental, te aseguras de darle al cerebro objetivos motivadores, que le permitirán continuar aunque sea difícil, aunque pierda, sin perder la motivación.
La rutina funciona a partir del momento en que se vuelve mecánica.
Ya seas coach, entrenador deportivo, preparador físico o responsable de un centro de ejercicios, la preparación mental funciona, sean cuales sean las motivaciones de la persona.
Con un cliente que se detiene luego de 3-4 sesiones, vas a utilizar dos herramientas: la Motivación y el Establecimiento de Objetivos.
Los ejercicios de preparación mental, las rutinas, pueden realizarse antes o durante una sesión deportiva, pero también en momentos cotidianos como en la escuela o en el trabajo.
Durante una sesión, vas a elaborar esta rutina con la persona.
Luego ella la repetirá, muy a menudo, en todas partes.
Se trata de eso a lo que denominamos anclaje.
El cerebro graba la secuencia y la lleva a cabo tan pronto como sea llamada.
Al inicio esto requiere un esfuerzo, luego la hacemos aparecer y desarrollarse de forma automática.
Sin embargo, establecer una rutina toma tiempo y requiere perseverancia.