El ginseng es una planta que crece en algunas zonas asiáticas y su principal función es el alivio del estrés y la optimización del sistema circulatorio del cuerpo. Estas propiedades están directamente relacionadas con la estimulación del desempeño cognitivo, mejorando la capacidad de concentración.
La L-tirosina es conocida principalmente para incrementar los niveles de neurotransmisores, haciendo que nuestras neuronas se comuniquen entre sí con más rapidez y fluidez. Esto tiene como consecuencia el incremento de dopamina, adrenalina y noradrenalina que ayudan a mejorar la memoria y el rendimiento, sobre todo en situaciones estresantes.
El Zinc puede alterar nuestro cuerpo de muchas formas. Algunas de ellas son la mejora en la memoria del reconocimiento, el razonamiento y la función psicomotora. Incluso algunos estudios comentan una probable participación de este suplemento en fijación de recuerdos.
El Omega 3 contiene ácido docosahexanoico y ácido alfa, dos complementos muy beneficiosos para la memoria y la atención. Además, algunos estudios afirman que los ácidos grasos de este suplemento actúan positivamente ante el deterioro cognitivo leve o la demencia.
Es una planta procedente de Amazonas que contiene cafeína, actúa como estimulante del sistema nervioso y consecuentemente beneficia la memoria y la concentración.
Los principales beneficios de la Ashwagandha se basan en la reducción de estrés y en la mejora de la cantidad de energía. Dos beneficios que contribuyen a una estimulación de nuestras conexiones neuronales, proporcionándonos una mejor concentración.
La cúrcuma ha demostrado tener propiedades antiinflamatorias y antioxidantes. Algunos estudios ponen sobre la mesa la posibilidad de que este alimento reduzca la inflamación cerebral, gracias a sus propiedades, y comentan que es beneficioso para la depresión y el alzhéimer.
Seguramente es el suplemento más conocido y común de todos los que hemos comentado hasta el momento. La cafeína estimula las funciones cognitivas, aumentando la alerta y la atención.
La coenzima Q10 se caracteriza por ser un suplemento que genera energía en las células, además de funcionar como antioxidante, protegiéndolas del daño oxidativo y de las migrañas.
Las vitaminas del grupo B ayudarán a tu cerebro a alcanzar todo el potencial posible, ya que son conocidas por mejorar la atención, la energía y la salud del cerebro. Puedes encontrar estas vitaminas en la carne, los huevos, el pescado, los lácteos y las legumbres.
Se conoce la vitamina C como una de las mejores productoras del neurotransmisor que controla las acciones de respuesta y la atención. Esto hará que tu cerebro funcione de forma óptima y, además, reducirá el estrés.
Además de prevenir los resfriados, esta vitamina es crucial para las funciones nerviosas. Concretamente, la vitamina D3, también conocida como colecalciferol, es esencial para las funciones fisiológicas del cerebro y la regulación de numerosos transmisores.
Es la vitamina perfecta para proteger las células del estrés oxidativo, es decir, funciona como antioxidante y potencia el cerebro en las funciones cognitivas. Es muy utilizada para mejorar la memoria de las personas mayores.