En función de su edad y de cómo se esté dando su desarrollo, debemos adaptar los estímulos que le ofrecemos: tanto en tipo, como en distancia, como en colores.
Lo ideal, con bebés pequeños, es acercar nuestra cara y que nos miren: sonreír, hablarles, hacer muecas y ruiditos.
Además, complementar con objetos e imágenes de alto contraste.
Éstos podremos usarlos también más adelante.
Cuando empiecen a discriminar más colores, serán ellos mismos quiénes nos indiquen si le interesa más un juguete de color que en blanco y negro.
Aquí te facilitamos, de forma gratuita, una serie de imágenes descargables que puedes usar para estimular la visión de tu bebé.
Archivos de imágenes de alto contraste básicas
Archivos de imágenes de alto contraste de super héroes
Archivos de imágenes de alto contraste StarWars
Archivos de imágenes de alto contraste SuperMario
Archivos de imágenes de alto contraste otros frikis
Lo primero: ¿qué son las imágenes de alto contraste?
Es posible que, alguna vez, configurando vuestros móviles, tablets u ordenadores, hayas visto la opción «alto contraste» como configuración de accesibilidad.
El alto contraste no es, ni más ni menos, que imágenes en blanco y negro para que resalten las letras o las figuras unas sobre las otras.
Pero no hay gris.
Sólo blanco o negro.
En algunas ocasiones también se incluye el rojo.
Entonces, las imágenes de alto contraste que vamos a usar para la estimulación de los bebés, normalmente, serán figuras y formas de estos colores.
Sencillamente porque los bebés, durante los primeros meses de vida, no discriminan los colores y, además, tienen una miopía fisiológica; es decir, no ven bien de lejos.
Por lo tanto, tiene sentido que, si, en estos primeros meses, no vemos bien, usemos algunos de los recursos que utilizan las personas con problemas de visión en la edad adulta.
En este caso: objetos e imágenes hechos con los colores blanco, negro y/o rojo.
Durante el primer mes, los bebés no distinguen los colores.
Por eso es tan importante enseñarles objetos e imágenes que contengan casi en exclusiva blanco y negro, puesto que le van a llamar mucho más la atención que aquellos que sean de colores, pues lo verán en grises.
Además, en este primer mes van a ver bastante borroso y discriminará poco más que figuras grandes, luces y sombras.
En el segundo mes comienza a perfeccionar algo la vista.
Ahora ve de forma más nítida objetos y caras que se le presentan cerca, a unos 20-25cm de distancia.
Además, iniciará a hacer seguimiento con la mirada, aunque no en todo el arco de movimiento.
En el tercer mes ya distingue mejor el blanco y negro.
Además, empieza a identificar facciones en las caras.
Si le sonreímos, debe reconocer esa sonrisa y corresponderla.
En el cuarto mes ya empieza a ver de forma más nítida a distancias más lejanas.
A un metro, aproximadamente.
Además, empiezan a coordinarse los movimientos de los ojos, por lo que comienza a desarrollarse la visión de profundidad.
A partir del sexto mes comienza la percepción de colores, aunque no hay una buena discriminación.
En esta etapa, la diferencia del blanco y negro con el rojo y las combinaciones de negro y amarillo o naranja, serán las que más le llamen la atención.
Poco a poco, irá discriminando otros colores.
En torno al primer año, debe de haber desarrollado la vista del adulto, en cuanto a discriminación de colores, nitidez y percepción de profundidad.