La vista nublada o borrosa es la pérdida de la agudeza visual, produciendo una visión desenfocada e incluso opaca, lo que puede afectar a uno o los dos ojos.
Las causas más comunes de la visión nublada o borrosa son la presbicia y los errores de refracción (miopía, hipermetropía y astigmatismo).
No obstante, también puede ser debido a problemas más graves como enfermedades oculares o trastornos neurológicos.
De diversa índole, pueden ser desde un efecto sin importancia producido por el mareo de haberse levantado rápido, una bajada de tensión (hipotensión ortostática), o el haber dormido en una posición inadecuada, comprimiendo el nervio óptico.
Existen diferentes patologías que pueden causar vista nublada o borrosa:
1. Miopía es el error refractivo más común y provoca que los objetos situados a distancias lejanas se vean borrosos.
2. Hipermetropía la vista nublada es para los objetos cercanos, produciendo fatiga ocular o cansancio.
3. Astigmatismo la visión borrosa producida por este error refractivo se puede percibir a todas las distancias y es debido a una córnea con fisonomía irregular.
4. Presbicia afecta a la población mayor de 40 años y cuenta con síntomas como problemas de visión de cerca, fatiga ocular al leer.
5. Ojo seco crónico puede producir también una visión borrosa.
6. Embarazo la visión borrosa es habitual en los meses de embarazo y, a veces, está acompañada por visión doble (diplopía).
7. Migrañas oculares o dolor de cabeza de tipo migraña durante las migrañas son habituales los destellos de luz y visión nublada, síntomas totalmente normales de estos procesos.
8. Visión borrosa después de una cirugía con la técnica LASIK una intervención quirúrgica para cualquier error refractivo puede producir esta sensación pasajera en la visión, que al cabo de unas semanas irá desapareciendo, sin tener ningún tipo de importancia.
9. Medicamentos las gotas para los ojos, sobre todo las que contienen conservantes pueden causar irritaciones y visión borrosa.
10. Uso excesivo de los lentes de contacto el uso continuado de lentes de contacto durante más tiempo del recetado por un doctor puede provocar que la lente acumule residuos y proteínas del ojo, causando visión nublada y aumentando el riesgo de infección.
Además de todo esto, esta patología puede ser un síntoma de un problema ocular más grave como cataratas, glaucoma, degeneración macular asociada a la edad retinopatía diabética o enfermedades cardiovasculares, por lo que se recomienda acudir al oftalmólogo de inmediato si sufre alguna de estas enfermedades.
Dada la sensibilidad de este órgano, los ojos captan todas las señales que emitimos, desde el estrés, la ansiedad descontrolada, el nerviosismo, o la falta de sueño, que pueden provocarnos estos síntomas de visión borrosa antes comentados.
Para ello, hay que potenciar la buena gestión de las emociones para evitar estos trastornos, a través de los siguientes hábitos:
Hacer pausas de 5 minutos cada dos horas de trabajo, sobre todo si este se realiza frente a una pantalla.
En estas pausas se debe relajar la vista y mirar al lejos.
Dormir 8 horas diarias, a través de un sueño profundo y reparador.
Practicar deporte diariamente para eliminar el estrés del día.
Hacer ejercicios visuales como parpadear, enfocar y desenfocar la vista de forma voluntaria, además de mirar hacia los lados y en círculos.
Uso de gafas adaptadas a cada caso y con el filtro correspondiente.