La respuesta sin duda es que sí. Sin embargo, es importante resaltar que el agua y el polvo son elementos que pueden dañar los audífonos, razón por la cual es necesario mantener unos cuidados y mantenimiento constante para evitar que las altas temperaturas, la suciedad y el sudor puedan dañar el equipo y, con ello, entorpecer el tratamiento del paciente.
La importancia de usar audífonos durante la rutina de deporte
Las personas cuyo nivel de pérdida auditiva requiere del uso de audífonos, suelen tener problemas para captar los sonidos del ambiente y en espacios donde la voz de los interlocutores no es clara.
Cuando practicamos deporte, sobre todo si estos son en espacios abiertos, el uso de los audífonos nos permite mantenernos alerta a lo que pasa a nuestro alrededor, disminuyendo la probabilidad de accidentes a la hora de realizar el deporte.
Por su parte, en los deportes que se practican en equipo, utilizar tu audífono mientras juegas, te permitirá estar al tanto de la conversación del equipo y mantener una posición más activa durante la actividad.
Es decir, el uso de audífonos mientras practicas deporte tiene dos beneficios clave: aumenta tu seguridad personal y mayor capacidad de comunicarte con tu equipo.
En primer lugar, debemos aclarar que hoy en día los audífonos suelen contar con tecnologías que los protegen contra los agentes externos.
Estos son cada vez más robustos y con materiales que responden bien al contacto con la humedad.
Por ende, el primer consejo que podemos darte es que te asegures de que tus audífonos cuenten con materiales resistentes y de calidad.
A pesar de los avances tecnológicos, existen medidas que podemos tomar en consideración para aumentar la vida útil de nuestros audífonos mientras practicamos deporte.
En primer lugar, existen accesorios especializados para evitar el contacto con el sudor, como una correa antisudor en la frente o una funda para audífonos.
Ambas son inversiones económicas que absorben la humedad y mantienen tu audífono intacto.
También existen clips que previenen la pérdida del audífono debido a movimientos bruscos.
Mientras hacemos deporte, nuestro audífono puede salirse de la oreja debido a los movimientos de la cabeza o el rebote corporal.
Estos clips enganchan el equipo a través de un cordón liviano y cómodo a la ropa, haciendo que, en caso de que este se caiga, quede sujeto a nuestra ropa.
Así como cuidas tus equipos deportivos para que duren por mucho tiempo, es importante que des el correcto cuidado posterior a tu audífono.
En este caso, la recomendación más importante es la limpieza tras culminar la rutina de entrenamiento.
Para limpiar el audífono de manera adecuada, utiliza productos antimicrobianos especiales para los audífonos o un kit de limpieza.
Para realizarla, retira la cera y los residuos con una pinza de cera y elimina la humedad con un soplador o con toallitas especiales para audífonos.
Recuerda siempre preguntar a tu audioprotesista la forma correcta de realizar la limpieza de las partes de tu audífono para evitar dañarlo por el contacto.
Este hábito aumentará la vida útil del audífono y evitará molestias por la humedad una vez terminada la rutina de ejercicios.
Lo cierto es que mantener un estilo de vida activo y practicando deporte constantemente, permite una mayor generación de endorfinas, mejorando el estado de ánimo de los pacientes y permitiendo que sigan viviendo su vida feliz y con normalidad.
Además, la práctica del deporte nos permite conocer gente con quienes, seguramente, tendremos cosas en común y objetivos similares, al menos a nivel deportivo.
Aumentando nuestra capacidad de socializar y de crear relaciones de amistad y compañerismo.
Sin duda alguna, hoy en día no hay razones para que una persona practique deporte si sufre de pérdida auditiva, solo hace falta el audífono adecuado y un buen sistema de mantenimiento.