La higiene mental se refiere a las prácticas y hábitos que ayudan a mantener un equilibrio emocional y una salud mental positiva. Es importante porque una buena salud mental puede mejorar nuestra capacidad para afrontar el estrés, mantener relaciones saludables y tomar decisiones informadas. La higiene mental no es lo mismo que la salud mental, aunque ambos están relacionados. Mantener una buena higiene mental puede ayudar a reducir el estrés, aumentar la resiliencia emocional y mejorar la calidad de vida. Algunas formas de aplicar la higiene mental incluyen establecer límites, practicar el auto-cuidado, establecer objetivos realistas y buscar apoyo. La higiene mental se refiere a las prácticas y estrategias que promueven la salud emocional y psicológica, como meditación, ejercicio, terapia, nutrición adecuada y la conexión social. La higiene mental es esencial para garantizar separar los vida personal y laboral, ya que al ser el sitio de descanso y de trabajo puede traer ciertas repercusiones mentales, las cuales con la adquisición de hábitos saludables de inteligencia emocional se puede mejorar el estado físico y mental.