El calentamiento muscular específico se realiza tras un calentamiento general y se centra en la actividad física a realizar posteriormente. El objetivo de esta práctica es preparar los músculos, las articulaciones y el sistema nervioso para los movimientos y exigencias del deporte que se va a practicar. Para realizar un calentamiento muscular específico se pueden llevar a cabo ejercicios que imiten o reproduzcan los gestos técnicos, las habilidades y las situaciones tácticas de un deporte en concreto, pero con una menor intensidad y complejidad que la que da la competencia. Algunos ejemplos de calentamiento muscular realizados en función de disciplinas específicas pueden ser los aplicados al baloncesto y al fútbol. El calentamiento específico de baloncesto consiste de actividades como lanzamientos a canasta desde diferentes distancias y ángulos, pases en pareja o en grupos, bote con ambas manos, cambios de dirección y de ritmo, fintas y cambios de mano. El calentamiento específico de fútbol incluye ejercicios como maniobras y control de balón con ambos pies, pases y recepciones en parejas o en grupos, tiros a portería, cabeceos a la portería o a los compañeros desde diferentes alturas y distancias, y presión y recuperación del balón.