Esencialmente, los tipos de calentamiento físico se pueden clasificar en dos grandes grupos: el calentamiento general y el calentamiento específico. Un calentamiento general es aquel que se realiza antes de cualquier actividad física, independientemente del deporte que se practique. El objetivo de esta práctica es aumentar la temperatura corporal, la frecuencia cardíaca, la circulación sanguínea, así como movilizar las articulaciones y grandes grupos musculares. El calentamiento muscular específico se realiza tras un calentamiento general y se centra en la actividad física a realizar posteriormente. El objetivo de esta práctica es preparar los músculos, las articulaciones y el sistema nervioso para los movimientos y exigencias del deporte que se va a practicar. Los ejercicios generales de calentamiento pueden incluir caminar, trotar, saltar, estirar y rotar las extremidades, entre otras prácticas. Para realizar un calentamiento muscular específico se pueden llevar a cabo ejercicios que imiten o reproduzcan los gestos técnicos, las habilidades y las situaciones tácticas de un deporte en concreto, pero con una menor intensidad y complejidad que la que da la competencia.