Una persona saboteadora es alguien que tiene saboteadores en su mente, que son los principales causantes de ponernos obstáculos para avanzar. Estos saboteadores se desarrollan desde nuestra niñez como un mecanismo de sobrevivencia ya sea físico o emocional. Por ejemplo, recuerdo el caso de una excelente líder con la trabajé su proceso de coaching, y cuyo objetivo era mejorar su tolerancia a los errores, la cual era muy baja. Después de algunas sesiones, cayó en cuenta que desde niña, su madre – con muy buenas intenciones- le recalcaba una y otra vez la necesidad de hacer las cosas bien a la primera y si le correspondía hacer una tarea hogareña por ejemplo, su madre la revisaba con meticulosidad absoluta con cero tolerancia. Y entonces, adivinen qué, esta es la forma en que la se comportaba con no solo con otros, sino consigo misma también, lo cual la hacía ser una juez muy fuerte. Los saboteadores son como un yeso que te sirve mientras tu brazo se cura, pero una vez sano, el yeso no te sirve para nada y mantener el yeso con un brazo sano, más bien te impedirá movilizarte. Los saboteadores incluyen al Juez, el Inquieto, el Hiper Trinufador, el Controlador, el Perfeccionista, el Hiper Vigilante, el Evitador, la Víctima, el Complaciente y el Hiper Racional, cada uno con características y comportamientos diferentes. Estos saboteadores pueden causar ansiedad, enojo, y otros problemas, y es importante identificarlos y trabajar en ellos para avanzar en nuestras vidas. Una persona saboteadora puede ser alguien que se identifica con alguno de estos saboteadores y que necesita trabajar en ellos para superarlos.