Estudios demuestran que dos minutos de silencio mental son muy beneficiosos para la salud mental e incluso relajan más que si eso dos minutos lo dedicaramos a escuchar música relajante.
La verdad es que normalmente intentamos justamente llenar voluntariamente los silencios existente.
Todas son buenas, salvo que a veces no la utilizamos como he dicho literalmente “para llenar los silencios”, sino que algunas personas lo suelen utilizar justamente para evitar el ruido interno de uno mismo, con su debate interno o cháchara mental en su mente.
Lo que conseguimos con la práctica de la atención consciente es que nuestra mente pueda estar atenta a lo que realizas de una forma natural y relajada, osea, que tu mente se encuentre en silencio.
Si lo que realizas es la meditación sentada esta práctica aún hace que nuestra mente esté más en silencio, ya que todos los recursos se centra en observar la respiración.
Cuando meditamos o hacemos mindfulness la mente nos ayuda a enfocarnos en lo que hacemos, e incluso esa capacidad de atención en lo que realizas puede hacer que no termines por escuchar esos ruidos ambientales o en su defecto a gestionarlos y que no nos sintamos molesto con ellos.
Resulta que este ruido ambiental termina por afectar a nuestra atención, provocandonos esa fatiga mental, esa falta de concentración, esto que a veces pasa que parece que ese dia te sobrepasa todo y que tu mente vaya como a cámara lenta, por cosas que hacía antes mas rapida y ahora parece que cueste un poco más.
Entonces el tener unos momentos o minutos de silencio mental, ya sea en el lugar donde estés o, si puedes, en algún lugar al aire libre que sea tranquilo o relajado pero que tu mente, en ese lugar, también descanse mientras estás en ese lugar.
Este silencio beneficia a que ayuda a que la mente restaure sus recursos cognitivos, según la teoría de la restauración de la atención.
Así al disminuir, por debajo de lo normal la información de los estímulos sensoriales esta puede recargarse.
Imaginate que fuera como una batería o pila recargable cuando la pones a cargar en la red.
Le quitas de donde está funcionando y en ese momento deja de descargar energía para descansar en el soporte de carga de energía para llenar de nuevo esa batería y poder utilizar de nuevo la pila, pues más o menos igual, que la mente con ese silencio, más o menos.
También hay que recordar que la realización de la práctica de la atención consciente nos puede ayudar a mejorar cualquier instante en el cual os encontréis con tan solo 2 minutos o 2 horas.
Ya que unas de sus facultades es reducir todo es ruido mental que tenemos en nuestra mente.
Tampoco se puede esperar cambios extremos con 2 minutos pero sí un aporte de salir de esos momentos estresante o que nos encontramos con la mente sobrecargada.
Todo esto nos ayudará a recobrar un poco de energía mental y restaurar nuestra capacidad de atención.