Si nuestro objetivo es estar en la mejor forma posible a nivel cardiovascular o buscamos perder peso, lo ideal es hacer una combinación de entrenamientos cardiovasculares cortos a alta intensidad con entrenamientos más largos de moderada intensidad y acompañarlos con un trabajo de cargas o pesas.
Es lo ideal, pero si estamos limitados por el tiempo, siempre hay otras opciones.
Combinar distintos métodos de ejercicio hace que nuestro cuerpo sea más eficaz y eficiente, llegando a nuestros objetivos más rápidamente y maximizando nuestro entrenamiento.
Si siempre hacemos lo mismo, entrenamos con la misma duración, carga, intensidad y método, nuestro cuerpo puede llegar a acostumbrarse y el entrenamiento puede dejar de ser un estímulo para crear nuevas adaptaciones.
Puedes estructurarla así:
3 días a la semana: sesión de fuerza con carga o pesas (40 minutos) + HIIT cardiovascular después (15-20 minutos).
Se puede combinar pesas y cardio en la misma sesión, pero siempre haciendo los ejercicios de fuerza antes.
2 días a la semana: sesiones de cardio más largas a menos intensidad.
Si tienes pocos días para entrenar, la experta aconseja hacer sesiones de una hora con 40 minutos de pesas y HIIT cardiovascular después (15-20 minutos).
En ese caso, Lordén aconseja las sesiones de HIIT de fuerza-resistencia de 30 minutos.
Eso sí, dado que para las sesiones de HIIT la vía principal para obtener energía es a través de los depósitos de glucógeno muscular, se necesitarán 24-48 horas de descanso para recuperarse entre sesiones.
Por eso, lo recomendable es hacerlos en días alternos.
A propósito del HIIT, a la hora de estructurar los tiempos de descanso y de trabajo de las sesiones de HIIT, Lordén aconseja hacerlo en función de la persona y del nivel de entrenamiento.
Para principiantes: un buen estímulo de entrenamiento sería comenzar con una organización 1:2, en la que el participante descansaría el doble de tiempo del que trabajaría (por ejemplo, 30 segundos de ejercicio, 1 minuto de descanso).
Si se tiene un nivel más alto se debería aumentar progresivamente el tiempo de trabajo y/o se disminuiría el tiempo de descanso hasta llegar a una organización 1:1, similar trabajo y descanso (por ejemplo, 30 segundos de ejercicio, 30 segundos de descanso).
Para deportistas muy entrenados lo mejor es realizar una organización 2:1, en la que se trabajaría el doble de tiempo del que se descansa.