Si quieres ganar fuerza y masa muscular, primero haz el entrenamiento de fuerza.
La explicación es muy simple: cuando vas directo al entrenamiento de fuerza, tienes toda la energía que necesitas para levantar todo lo que quieras.
Esto hace que sea más fácil desarrollar músculo.
Cuanto menos cansado estés, más repeticiones podrás hacer con la técnica correcta, que es crucial para hacer los ejercicios de manera segura y efectiva.
Ten en cuenta que si tus músculos llegan fatigados al entrenamiento de fuerza y has gastado los depósitos de glucógeno, no tendrás el mismo rendimiento ni la misma intensidad.
Por lo tanto, no canses tu cuerpo haciendo cardio primero.
Un estudio publicado en el European Journal of Sport Science reunió a 30 hombres para hacer sesiones de entrenamiento en diferente orden (fuerza seguida de entrenamiento de cardio y cardio seguido de entrenamiento de fuerza).
Los resultados mostraron que hacer un entrenamiento cardiovascular antes que el de fuerza da como resultado un rendimiento deficiente en el entrenamiento de fuerza, especialmente cuando se levanta pesado.
El estudio también mostró que el rendimiento de 1RM (repetición máxima) fue mucho mejor en el entrenamiento de fuerza antes que el de cardio que en el orden opuesto.
Existe la falsa creencia de que tenemos que hacer mucho cardio para perder peso.
Pensamos que cuanto más ejercicio aeróbico hagamos, más grasa corporal reduciremos y eso hace que dejemos el entrenamiento de fuerza para lo último o incluso que cometamos el error de no incluirlo en nuestra rutina.
La realidad es que si tu objetivo principal es perder grasa, es recomendable priorizar el trabajo de fuerza sobre el entrenamiento de cardio.
¿Por qué?
Cuando hacemos un entrenamiento de fuerza intenso, agotamos la mayor parte de los carbohidratos almacenados en los músculos (glucógeno), y, por lo tanto, si hacemos un entrenamiento cardiovascular a posterior, nuestro cuerpo se verá obligado a usar la grasa como combustible.
Según un estudio publicado en Medicine & Science in Sports & Exercise, hacer cardio después de entrenar con pesas quema más grasa durante los primeros 15 minutos de ese entrenamiento cardiovascular en comparación con empezar con el cardio y luego levantar peso.
Si quieres ganar resistencia… cardio primero
La regla general es entrenar tu prioridad primero.
Entonces, si tu objetivo es mejorar la resistencia aeróbica, no tiene sentido anteponer la fuerza al trabajo cardiovascular.
En otras palabras, el cardio primero puede ayudar a garantizar que un entrenamiento se realice con la intensidad adecuada.
De esta manera, comenzarás con el trabajo más importante para tus objetivos a largo plazo y progresarás más rápidamente.
Un estudio de la Applied Physiology Nutrition and Metabolism mostró que el rendimiento de carrera de los corredores que hacían entrenamiento de fuerza antes de las sesiones de running se veía afectado con respecto a los que corrían primero.
Tiene sentido, ¿verdad?
Si lo das todo en tu entrenamiento de fuerza, no rendirás lo mismo en tu cardio.
En definitiva, para aprovechar al máximo tu entrenamiento, haz primero el ejercicio que sea más importante para tus objetivos, cuando no estés fatigado.
¡Así que analiza tus objetivos para poder planificar tus entrenamientos!