El agarre de la pala de padel es primordial al querer practicar esta disciplina. Después de todo, saber cómo coger correctamente la raqueta será lo que determine tus golpeos. Mientras mejor sea tu agarre, la oportunidad de subir de nivel es mayor. Primero, busca la ayuda de un compañero o de tu pareja de juego. Colóquense uno frente al otro y que esta persona te extienda la pala. Sujetándola él desde la cabeza del marco y con el grip hacia ti. Mueve tu brazo y pretende darle la mano, de tal manera que tu pulgar quede en una parte y tus otros cuatro dedos del lado opuesto. Baja tu mano hasta la mitad de la empuñadura y cierra en puño. Listo, así habrás hecho la empuñadura más clásica dentro de este deporte y estarás listo para iniciar con tus golpeos. Una vez que lo has hecho por primera vez, verás que es muy similar a la forma en la que coges un martillo. Sigue practicando para que el agarre de la pala de padel sea más fácil a medida que juegas más. La empuñadura continental es la ideal para los jugadores principiantes porque les da más control sobre la pelota. Se conoce también como martillo y es considerada como el agarre estándar entre las diferentes empuñaduras. Este es el tipo de grip que hemos explicado previamente. La empuñadura este de revés es mejor para los jugadores experimentados que quieren generar más potencia detrás de sus golpes. Quienes la emplean suelen ser capaces de defender pelotas muy bajas; así como también golpean planos de revés muy fácilmente. La empuñadura este de derecha es también más utilizada por jugadores de un nivel más avanzado. Se emplea generalmente al realizar servicios o remates de gran potencia. Aunque también, como su nombre lo indica, para hacer golpes de derecha planos. De hecho, es importante destacar que, en competiciones, el agarre que utilizan los jugadores cambiará de acuerdo a la situación del partido. Luego, también cabe resaltar que habrá algunos tipos de golpes que irán mejor con un tipo de grip u otro. Por lo tanto, solo asegúrate de experimentar con diferentes empuñaduras hasta que encuentres una que te resulte cómoda y te dé los mejores resultados.