El código de homologación es fundamental cuando se busca sustituir el escape original de una motocicleta por uno homologado oficialmente.
El producto debe venir acompañado de la hoja de homologación que contenga el código de homologación del escape, la lista de modelos para los que se ha creado y homologado ese artículo, y esta lista debe incluir el modelo de la motocicleta del comprador.
De esta forma, el dueño de la motocicleta puede dormir tranquilo y no arriesgarse a una multa por incumplimiento de las normas recogidas en el artículo 72 del Código de Circulación.
Este último establece que no se permitirá la circulación de motocicletas que no estén homologadas.
Quien circule con dispositivos que falten o no se ajusten a lo establecido en las disposiciones estipuladas será sancionado administrativamente con el pago de una cantidad de 84 a 335 euros.
Para hacer la elección correcta de un nuevo escape deportivo homologado, el motorista debe preguntarse principalmente cuál es el objetivo que quiere conseguir.
Si el objetivo es mejorar el escape deportivo homologado, por ejemplo, conseguir un silenciador más ligero y que moleste menos al conducir, se recomienda optar por un escape con un tubo de escape más corto.
Esto permitirá no perder potencia, ahorrar peso y conseguir un silenciador más pequeño.
Por otro lado, si el objetivo es la mejora del rendimiento en términos de sonido y estética, se debe optar por un escape de muy buena calidad que resuene bien y sea estéticamente bonito de ver.
El presupuesto y el uso real de la moto también son fundamentales a la hora de elegir un escape deportivo homologado.
De hecho, existen varios modelos de escapes deportivos homologados y su precio oscila entre unos pocos cientos de euros y miles de euros.
La modificación de sustituir el silenciador por uno homologado aportará varios beneficios importantes, como mejorar el sonido, el rendimiento, el peso y el diseño de la moto.