PLANEA TU RUTA
Las ciudades tienen zonas que con el calor se pueden volver peligrosas para la salud.
Para evitar eso, intenta siempre hacer ejercicio por parques, espacios libres de tráfico o bajas emisiones.
Ya que son los contaminantes del tráfico o ciudad que van a afectar a tu salud y tu rendimiento físico.
EVITA LAS CARRETERAS CON TRÁFICO Y EDIFICIOS ALTOS
En calles con edificios altos la contaminación suele ser más densa porque se queda más atrapada ahí.
Teniendo en cuenta esto, los semáforos también son un foco de contaminación que debes evitar.
Si en algún momento, se te hace imposible sortear el tráfico, intenta no ir detrás de vehículos.
Ya que estos son los que emiten contaminantes que haciendo deporte aún son más peligrosos para tus pulmones y van a generar el efecto contrario buscado.
La contaminación en las ciudades se suele dar en horas punta, donde la densidad de los vehículos es mucho mayor que la normal.
Si debes hacer ejercicio en esas horas, prueba a elegir una ruta más tranquila.
Si no, lo más recomendable es cambiar la hora a las primeras o últimas del día, donde aparte el calor también será más soportable.
Además, si eres alérgico al polen en los días más calurosos, también te costará más llegar a tus metas físicas.
Si estás en casa, asegúrate de tener una buena ventilación, evitar el humo del tabaco o el polvo…
Si estás en un gimnasio, intenta ver que el aire está cuidado con dispositivos como los purificadores de aire que permiten una calidad del aire óptima sin sacrificar tu comodidad en el espacio.