Según el diccionario de la RAE: entusiasmo. Exaltación y fogosidad del ánimo, excitado por algo que lo admire o cautive. Adhesión fervorosa que mueve a favorecer una causa o empeño. Furor o arrobamiento de las sibilas al dar sus oráculos. Inspiración divina de los profetas. Inspiración fogosa y arrebatada del escritor o del artista, y especialmente del poeta o del orador. Un montón de palabras interesantes aquí. Exaltación, fogosidad, excitado, admirar, cautivar, fervoroso, furor, arrobamiento, inspiración, arrebatado. La idea de investigar esta palabra se me ha ocurrido en el tren. Mientras miraba distraídamente por la ventana, me he dado cuenta de que no sabía bien lo que significaba la palabra entusiasmo, el único sinónimo que se me ocurría era “emoción”, por “exaltación”. Y también me he acordado de que Vicky el Vikingo decía “¡¡estoy entusiasmaaaadoooo!!”.
Quizá no sabía de haberme sentido entusiasmada por algo. Había pensado en personas “entusiasmadas por X” y lo había traducido como “les gusta mucho X”. Pero esta palabra llega mucho más lejos, llega a alturas divinas. Hay ciertos trabajos, ciertas tareas laborales, por las que no siento ningún entusiasmo. Más bien lo contrario, porque no siento exaltación y fogosidad, solo aburrimiento. Es el caso del trabajo administrativo, burocrático. No me admira ni cautiva absolutamente nada relacionado con él. En trabajos así, he sentido momentos de inspiración, no muy fogosa ni arrebatada, muy al principio, cuando pensaba que podía hacer cosas novedosas. Eso se termina pasado un tiempo, y en cualquier caso fueron pequeños destellos, nada entusiastas, en medio de un lago de rutina.