La intoxicación formaría parte de los tipos de trastornos de la ansiedad, en este caso el trastorno de ansiedad generalizada, y se caracterizaría por una ansiedad y una preocupación persistentes y excesivas motivadas por los acontecimientos o eventos que nos rodean.
La preocupación es desproporcionada con respecto a la situación, siendo difícil de controlar y llegando incluso a repercutir en nuestra rutina diaria.
La ansiedad es un estado de malestar psicofísico, que provoca congoja o aflicción.
La persona que sufre ansiedad siente inquietud, intranquilidad y miedo ante contextos y situaciones que se plantean como una amenaza o incertidumbre.
Podríamos afirmar que la ansiedad es la nueva epidemia del siglo XXI.
De hecho, a raíz de la pandemia el 52% de las consultas realizadas fueron motivadas por problemas de ansiedad y una encuesta reciente muestra que alrededor de la mitad de los jóvenes españoles entre 15 y 29 años cree haber tenido algún problema de este tipo.
Sin embargo, un 40% declara no haber pedido ayuda profesional.
Desde el año 2020, son incontables las situaciones por las que la población mundial ha pasado y convivido.
Siendo una población expuesta a constantes contextos estresantes como por ejemplo: Pandemia mundial y todas sus variantes Incontables episodios por violencia de genero Juegos Olímpicos Crisis climática Asalto al capitolio de EEUU Varias elecciones Conflicto de los talibanes al recuperar Afganistán Reforma Laboral La borrasca Filomena de Madrid Crisis migratoria con Marruecos Eurocopa · Polemica Juan Carlos I Ley de eutanasia Encarecimiento de la factura de la luz y la gasolina Agresiones homófobas Apariciones Anonymous Muerte de dos periodistas en Burkina Faso Erupción del volcán Cumbre Vieja en La Palma La guerra de Ucrania-Rusia · Y muchos más Esto ha provocado un sentimiento general de desesperanza, frustración e inquietud por el futuro.
Y con ello, una necesidad de mantenernos informados constantemente, provocando una infoxicación.