El principal objetivo de la seguridad en eventos deportivos consiste en garantizar la celebración pacífica y ordenada de la competición, maximizando la seguridad de sus participantes, visitantes y residentes, de acuerdo con el Real Decreto 203/2010, de 26 de febrero, por el que se aprueba el Reglamento de prevención de la violencia, el racismo, la xenofobia y la intolerancia en el deporte.
Para llevar a cabo una buena seguridad en un evento deportivo es necesario realizar primeramente un análisis de riesgos en la fase de planificación previa por parte de la FCSE.
Las empresas de seguridad desempeñarán las siguientes actuaciones:
Velar por las condiciones de autoprotección en relación con las personas, los bienes, la información y las actividades.
Supervisar el control de acceso de personas, vehículos, mercancías y objetos en las instalaciones de competición, entrenamiento, alojamiento y servicios.
Garantizar la seguridad de los desplazamientos de los participantes, visitantes y residentes.
Proteger los alojamientos de los participantes y visitantes.
Maximizar la seguridad en las competiciones, las ceremonias, los congresos, los actos culturales y todos aquellos acontecimientos relacionados con estos.
Dar protección especial a las autoridades, personalidades y delegaciones deportivas.
Inspeccionar la seguridad de los servicios de apoyo a las competiciones.
Garantizar la seguridad ciudadana en toda el área de influencia afectada.
Maximizar la seguridad de los servicios públicos necesarios o esenciales.
Proporcionar una respuesta inmediata y coordinada ante cualquier catástrofe o calamidad pública.
Disponer de la estructura de apoyo técnico y administrativo indispensable para la consecución de estos objetivos.