La regla de los 21 pies o “Regla de Tueller” se utiliza para demostrar el rango de distancia en el que un policía puede repeler de forma efectiva el ataque de un individuo armado con un objeto cortante.
La distancia mínima establecida para tener oportunidades de supervivencia ante una agresión con arma blanca es de 7 metros, considerando que el policía tiene el arma enfundada y en condiciones listas para el disparo.
En este sentido, un ataque con arma blanca es una de las situaciones más difíciles a las que se puede enfrentar un policía, ya que los ataques con cuchillos, navajas, machetes o cualquier otro tipo de arma blanca son cortos, explosivos, muy violentos y potencialmente más letales que un enfrentamiento con armas de fuego.
Además, un Funcionario Encargado de Hacer Cumplir la Ley, no puede darse el lujo de dejar a un lado su obligación y huir del ataque, por el contrario debe repeler la agresión para proteger a los ciudadanos y a sí mismo.
La regla de los 21 pies se basa en que a menor distancia de la señalada disminuye enormemente las oportunidades de sobrevivir, teniendo en cuenta que los ataques que se realizan con arma blanca son veloces y aunque pudiéramos tener la oportunidad de disparar, nada asegura que el disparo impacte al atacante.
Desde 1983, se utiliza en el ámbito policial la regla de los 7 metros, usada habitualmente como técnica policial de entrenamiento, y su difusión se ha ido extendiendo a otros países de Europa y Latinoamérica, incluyendo nuestro país.
La regla es estudiada y practicada por todas las policías y agencias gubernamentales de los Estados Unidos como parte fundamental en el entrenamiento con armas de fuego.
En este sentido, la capacitación y el entrenamiento son fundamentales para que los policías puedan enfrentar situaciones de ataques con armas blancas de manera efectiva y segura.
Por lo tanto, la regla de los 21 pies es una herramienta importante para los policías y agentes de seguridad pública, ya que les permite evaluar la distancia de seguridad en situaciones de ataques con armas blancas y tomar decisiones informadas para protegerse a sí mismos y a los ciudadanos.
La regla también destaca la importancia de la observación y la anticipación en la prevención de ataques, ya que en muchas ocasiones el agresor oculta el arma y el policía se tendría que dar cuenta que la persona esta armada y con la intención de atacar a los 7 metros.