La seguridad es un aspecto indispensable en un modelo de negocio como es un gimnasio.
En primer lugar, porque se basa en la atracción de un número elevado de personas a un espacio acotado.
Además, en nuestro caso, también se trata de un espacio donde cada individuo va a realizar una actividad física, en muchos casos, de alta intensidad, siempre expuesta a posibles lesiones o accidentes:
Caídas, resbalones, mareos, lesiones musculares…
Como responsable del gimnasio, debes velar porque el correcto funcionamiento de este evite al máximo este tipo de accidentes con medidas preventivas.
En este post, veremos medidas de seguridad en un gimnasio que harán que tus socios estén mucho más seguros en él.
Poniendo en práctica estas 9 normas de seguridad para tu gimnasio, conseguirás evitar accidentes, reducir los imprevistos en los socios, minimizando los sobresaltos, multas o problemas legales.
Realiza una evaluación de riesgos
Ya te explicamos en nuestro post sobre los requisitos legales para abrir un gimnasio en España, que has de realizar una evaluación de riesgos laborales.
De la misma manera, una evaluación de seguridad por una empresa especializada puede ayudarte a encontrar posibles problemas de seguridad para tus socios, como accesos de emergencia complicados, peligro de desprendimiento de algún material pesado, irregularidades en el suelo, una mala ventilación o refrigeración del local… todo.
Tener un correcto mantenimiento del equipo
Todo el equipo de tu gimnasio (maquinaria, accesorios, vestuarios…) debe someterse a una revisión y mantenimiento periódicos que aseguren su correcto funcionamiento, arreglando posibles desperfectos o sustituyendo piezas si fuera necesario.
Por ejemplo, los gimnasios equipados con material de BodyTone cuentan siempre con un servicio de mantenimiento al que pueden acudir periódicamente, o siempre que lo necesiten, en pos de garantizar el buen funcionamiento de sus instalaciones.
Que haya una correcta capacitación de personal
Un gimnasio es más seguro si las personas que cuidan de él están correctamente capacitadas.
Esto implica que cada trabajador tenga las competencias necesarias para realizar su trabajo de manera eficiente.
Esto incluye, por ejemplo, unos conocimientos sólidos en materia deportiva del personal de sala, prevención de riesgos laborales en el personal de mantenimiento o primeros auxilios básicos en el caso de monitores de actividad física.
Para cuando vayas a plantearte la contratación de personal, deberás tenerlo ya claro gracias a tu plan de negocio, algo que te explicamos en este post.