Regla nº 1. Trate todas las armas como si estuvieran siempre cargadas.
Condiciones de porte de las armas de fuego Numeradas de la 1 a la 4, para no incurrir en complicaciones semánticas que pudieran llevar a error.
Son usadas para definir exactamente el estado en el que está o debe estar un arma en determinadas situaciones como durante el servicio, los entrenamientos, el transporte o el almacenamiento de las armas.
El martillo será liberado con muy poca presión y recorrido del disparador, ofreciendo un plus de precisión al tirador.
Es una condición de porte muy popular en los EE.UU.
Debido a la gran profusión de pistolas de simple acción exclusiva (SAO), las veneradas 1911.
Es decir, no se puede tener el arma asegurada en simple acción, como las ya desaparecidas Star BM.
Es la condición de porte más común a este lado del Atlántico.
El revolver de doble acción que dota reglamentariamente a los vigilantes de seguridad y ha dotado durante años a infinidad de cuerpos policiales en España se porta en condición 2.
Obliga al Operador a perder un tiempo potencialmente valiosísimo en la respuesta a un ataque súbito y, una vez montada, el arma queda generalmente en simple acción, con lo que el agente poco habituado a portar cartucho en recámara y con alto nivel de estrés provocado por una situación de riesgo, puede cometer errores fatales.
Llamada por algunos “armas en seguridad”, la condición 4 requiere el arma completamente vacía.
Se usa para la estancia en determinados recintos, como zonas de los campos de tiro donde no se realiza el entrenamiento con fuego real en sí mismo, entrenamientos en seco, interior de bases y acuartelamientos y en los lugares de depósito y almacenamiento de las armas.