El precio medio de una instalación ronda entre los 1.000 y 1.500 euros incluyendo el cargador, pero varía en función de la ubicación.
La instalación salvo alguna excepción tendrá un coste entre los 700 y 1.000 euros, ya que no hará falta instalar un contador propio ni poner muchos metros de cable.
El precio variaría según el tipo de cargador de pared que instalamos y su potencia.
En un garaje comunitario la instalación podría modificar el precio dependiendo de dónde tengamos nuestra plaza.
Cuanto más cerca esté del cuarto de contadores, menos metros de cable se requerirá.
En este tipo de ubicaciones la instalación oscila entre los 1.500 y los 2.000 euros.
Según el Real Decreto de 2014, los edificios de nueva construcción están obligados a la preinstalación de un punto de carga, por lo que, a la hora de realizar la instalación de uno nuevo, con respecto a un garaje en una vivienda más antigua nos ahorraríamos este apartado.
El coste oscilaría entre los 1.300 y los 1.700 euros.
En la vivienda unifamiliar suele ser el punto más económico.
También debemos tener en cuenta que tipo de instalación necesitamos.