La regla de oro 21/90 establece que se requieren 21 días para crear un hábito y 90 días para transformar ese hábito en un estilo de vida. Un hábito es un acto que se toma por costumbre, una acción que se realiza normalmente con cierta facilidad y se repite regularmente. Una vez que se ha establecido un hábito, debes continuar haciéndolo durante noventa días, y si puedes mantener algo durante tres semanas y luego noventa días, entonces ese hábito se convierte en un estilo de vida permanente.
Según algunos estudios, se requieren 21 días para la formación de un nuevo hábito, aunque otros estudios científicos hablan de cómo ese tiempo puede ser variable según la persona y también según el método utilizado para la repetición. Lo que es clave es la motivación con la que se hace y lo coherente que sea la puesta en práctica de este nuevo hábito. Transformar nuestras acciones en hábitos nos permite llevar una vida más sana y feliz, lejos de las ansiedades de la vida moderna.
En 1887, William James, padre de la psicología científica, escribió un artículo titulado El Hábito, en el que exponía la enorme plasticidad cerebral y cómo son necesarios 21 días para la formación de un nuevo hábito. Ese dato ha ido perdurando a lo largo de los años, de modo que se ha convertido prácticamente en una verdad incuestionable.
Si puedes mantener algo durante tres semanas y luego noventa días, entonces ese hábito se convierte en un estilo de vida permanente. Una vez que hayas establecido ese hábito, debes continuar haciéndolo durante noventa días.