Es cuestión de tomar la decisión de tratarnos bien así como desarrollar la capacidad de amarnos y respetarnos como somos, como sentimos, como pensamos y hacemos valorando que somos seres únicos y nuestra humanidad.
Entrena estar atenta y valorar cada gesto valioso del día, intenta que sea lo más sencillo y cotidiano.
Observa tus pensamientos, y date cuenta como tu crítica interna afecta a tu autoestima.
Agradécete cada día lo que sientes, piensas y haces valioso por ti y por los demás.
Cultiva una relación y un diálogo más amable contigo cada día.
Trata de hacer respiraciones profundas y en ese momento darte cuenta de lo valioso que hay en ti y en los demás.
Cuando paseas por la calle, agradece lo que te vas encontrando a cada paso, que te aporta y observa a otras personas poniendo el foco en lo que te gusta de ellos, cosas sencillas un color bonito de un jersey, el tono de su piel, la expresión de su rostro, los zapatos, etc.
Sobre todo, recuerda que cada día puedes construir con tus sensaciones, pensamientos y acciones un día valioso para ti en donde celebres que estás vivo, ya que pudiste apreciar lo vivido contigo, con los demás y con el entorno que te rodea.
Cierra los ojos y trae a tu mente 5 o 6 momentos de hoy que han sido valiosos.