La sobrecorrección corregimos el daño causado, por lo que ponemos una consecuencia a la conducta que va en la línea de restituir lo que hemos hecho, siendo esta restitución, la conducta adecuada que esperamos. Hay dos tipos de sobrecorrección: Restitutiva. Consistente en arreglar lo que hemos hecho dejándolo mejor que estaba. En nuestro ejemplo, dándole un masaje. No importa tanto el resultado, sino el hecho de que ha de corregir lo que ha hecho. Con la sobrecorrección le pediríamos a Manuel que le dé 20 besos a su hermano en el lugar donde le ha golpeado o que le dé un masaje. Está teniendo una consecuencia que seguramente no sea de su agrado y al mismo tiempo es una consecuencia relacionada con lo que ha hecho y con la persona a la que ha agredido. Pintar el suelo, tiene que frotar hasta que salga la mancha y luego barrer y fregar todo el suelo de esa habitación. Rompe un libro suyo o de otro, luego tendrá que pegarlo para montarlo de nuevo como si de un puzle se tratase.