Las desviaciones pueden tener diversos orígenes o causas raíz, entre las cuales se destacan las siguientes:Contaminación: Los problemas más conocidos que surgen en la producción de medicamentos son las impurezas, partículas endógenas/exógenas al proceso y por supuesto la contaminación microbiológica.
Equipo: El fallo del equipo siempre puede ocurrir en cualquier entorno con maquinaria y piezas móviles.
Los sensores mal calibrados también representan una amenaza para la calidad de los productos que se fabrican, siendo el mantenimiento predictivo una de las mejoras herramientas para evitar desviaciones.
Personal: El personal suele ser el punto más débil en la cadena de producción, en la mayoría de los casos debido a la falta de formación, cualificación y supervisión adecuada, entre otros.
Existe una tendencia cada vez mayor hacia la automatización de los procesos, lo que reduce las desviaciones asociadas a los “errores humanos”.
El error humano no es la causa raíz de una desviación, debemos investigar qué ha llevado a esa persona a cometer un error.
Materias primas: es posible que el problema no esté dentro de la planta farmacéutica, sino que venga de proveedores externos.
La revisión de éstas en la entrada a la planta y del proceso productivo, evitará que posibles defectos puedan afectar a la calidad del producto final.