La apatía emocional y la desmotivación es la falta permanente de emoción, ganas o entusiasmo por las cosas o el entorno.
Puede ser un estado pasajero si se basa en el estrés cotidiano o en situaciones traumáticas vividas, tales como un accidente, una violación, o un despido, por ejemplo.
Las principales causas de la apatía y de la desmotivación son:
El cansancio, falta de sueño o de un sueño no reparador.
El aburrimiento e inactividad.
Estrés postraumático.
Poca vida social y afectiva.
El estrés cotidiano.
Cambios hormonales, como los derivados de la menopausia.
Estrés y problemas laborales.
El consumo de alcohol y de otras drogas.
Fármacos antialérgicos, antidepresivos, antihipertensivos o neurolépticos.
Y es que la apatía y la desmotivación suelen ser la punta del iceberg de un proceso interior en donde existe miedo, cansancio psicológico fruto de una lucha interna, decepción con uno mismo o abandono.
Es muy frecuente que estemos en estos casos ante una depresión.
Estaba asustado, pensaba que no iba a llegar a las expectativas que se tenían de él.
Su autoestima siempre había sido muy baja.
Comenzó a padecer ansiedad así como problemas para conciliar el sueño o descansar durante la noche.
Estaba asustado y sus síntomas no eran más que un estado de parálisis por miedo, por un sentimiento de incapacidad fruto de la poca confianza que tenía en él mismo.