A modo de resumen y como recomendación general para que te resulte más sencillo hacer copias de seguridad, recuerda la regla del 3-2-1: disponer siempre de tres copias de seguridad de un mismo tipo de información, en dos dispositivos distintos y, una de ellas, almacenarla en un lugar diferente a los demás, como podría ser en casa de un familiar en forma de disco duro externo.
Incorporar a nuestra rutina el hábito de hacer copias de seguridad puede ayudarnos a evitar un desastre.
Es necesario salvaguardar nuestra información por varios motivos que a todos nosotros nos podrían ocurrir, entre los que se incluyen el riesgo de deterioro de un dispositivo que dé lugar a que no funcione correctamente, su pérdida o robo o la infección por malware.
Si queremos disponer de la información siempre a lo largo del tiempo es recomendable generar copias de seguridad en diferentes soportes y que estos estén adaptados a las tecnologías actuales.
Además, añadimos otra razón para realizar las copias de seguridad y es la liberación del espacio para conseguir mejorar el uso y rendimiento de los dispositivos en los que almacenamos la información.
Pero, ¿qué debemos tener en cuenta a la hora de realizar copias de seguridad?
Lo primero es pensar en la importancia que le damos a la información que almacenamos y lo rápido que la actualizamos para establecer la periodicidad con la que haremos las copias.
A continuación, buscaremos el mejor soporte para hacerlas, optando siempre que sea posible por dispositivos de almacenamiento externos, como memorias USB o discos duros externos, que nos ayudarán tanto a proteger nuestra información como a dejar espacio en nuestros dispositivos para la información nueva que guardemos.
También existe la opción de usar servicios de almacenamiento en la nube para lo que deberemos conocer de antemano sus ventajas, como disponer de la información en cualquier momento y desde cualquier dispositivo sin llenar la memoria de nuestros dispositivos; pero también sus riesgos, la información no está bajo nuestro control y algún fallo o vulnerabilidad del servicio elegido puede afectar a la disponibilidad de nuestros datos.