Agrea a tu dieta vitaminas A y C. Vitamina A: Tradicionalmente conocida como la vitamina de la visión, realmente engloba diferentes grupos orgánicos llamados retinoides, entre ellos destacan el retinol, retinal y ácido retinoico. El retinoide encargado de cuidar nuestra visión es el retinal, tiene la importante función de formar la rodopsina. La vitamina C previene el envejecimiento acelerado de las estructuras del ojo, específicamente estudios sugieren que la deficiencia en Vitamina C es capaz de acelerar el proceso de formación de la catarata, así como colaborar en la correcta salud y regeneración de la córnea.
Hidrata tu vista con regularidad. El abuso de pantallas en nuestros ojos trae consigo la disminución en la frecuencia con la cual parpadeamos, acción necesaria para mantener correctamente hidratada con lágrimas nuestra córnea.
Para corregir este fallo es necesario complementar nuestra hidratación ocular con una lágrima artificial preferiblemente con ácido hialurónico y sin conservantes.
Descansa y masajea tus ojos. Al encontrarnos en una actividad que demande esfuerzo visual como el uso de ordenadores es necesario descansar cada 30 minutos, realizar ejercicios de enfoque a diferentes distancias como mirar por la ventana o a la pared durante 5 minutos antes de retomar la actividad nuevamente.
El masaje de ojos ayuda a mejorar la correcta circulación y el retorno venoso de estas estructuras.
De la misma manera masajear lentamente la región periorbitaria a los alrededores de nuestros ojos.
La mejor manera de asegurar el estado óptimo de nuestros ojos es asistir anualmente a revisiones completas que incluyan la visualización del fondo de ojo con nuestro oftalmólogo de confianza, así somos capaces de detectar cualquier cambio que puedan tener nuestros ojos que muchas veces pueden presentarse de manera asintomática.