La resistencia es aquella cualidad física y psicológica que nos permite mantener una determinada intensidad de esfuerzo durante el mayor tiempo posible. La resistencia por tanto, no sólo es una cualidad física relacionada con las actividades de larga duración sino que podemos estar hablando de actividades de velocidad o actividades de fuerza en las que la resistencia sea un elemento determinante para el logro de un resultado deportivo. Así pues, y al contrario de lo que piensa la mayoría de la gente, la resistencia tiene que ver más con el mantenimiento de una intensidad que con la larga duración y en función del primer parámetro estaremos frente a un tipo de resistencia u otro.
Dicho esto, tenemos:
1. La resistencia anaeróbica aláctica, un ejemplo clarísimo de este tipo de resistencia es el conseguido por el velocista jamaicano Bolt.
2. La resistencia anaeróbica láctica, un ejemplo de este tipo de resistencia sería los 400 m. vallas en atletismo.
3. La resistencia aeróbica, este tipo de resistencia es el que la mayoría de gente identifica como resistencia.
Movimientos a velocidad máxima o submáxima en que gana el que consigue mantener la alta intensidad por mayor tiempo.
Los corredores llegan a la última recta de meta con el gesto agarrotado, la técnica de carrera con poca fluidez y el paso de la valla poco preciso y efectivo.
Aquí la resistencia anaeróbica láctica permite a los mejores poder aguantar una mayor acidificación de los músculos y mantener el esfuerzo hasta el final, en un esfuerzo sobrehumano de lucha contra las órdenes del cerebro que te ordena parar.
Un ejemplo clarísimo de este tipo de resistencia es el conseguido por el velocista jamaicano Bolt, En la prueba de los 200 m parece que Bolt acelere en los metros finales, cuando justamente lo que pasa es lo contrario, sus oponentes tienen menor resistencia a la velocidad y la pierden paulatinamente a medida que los músculos agotan una energía inmediata, de alta calidad pero de cantidad muy limitada.