Establecer metas claras y alcanzables.
Identifica los objetivos que deseas lograr, tanto a corto como a largo plazo.
Pueden ser metas académicas o habilidades que desees adquirir.
Tener un objetivo claro te dará un sentido de dirección y motivación para estudiar.
Un buen tip, para establecer metas alcanzables, es ponerse metas pequeñas en periodos cortos de tiempo.
Por ejemplo, leer 2 caras de un libro en 40 minutos.
Este tipo de victorias rápidas te mantendrá motivado y con ganas de ir por más.
Es recomendable que durante este periodo de tiempo evites las redes sociales o usar el celular, puesto que podrían interrumpir tu concentración.
Una buena forma de incrementar tu concentración durante periodos cortos de tiempo es usar la técnica Pomodoro.
Esta técnica consiste en trabajar de manera intensiva por 25 minutos y descansar 5 minutos.
Es normal que durante tu etapa de estudiante estés expuesto a mucha información, debido a la densidad y complejidad de los cursos de carreras.
Por ende, una buena idea de asimilar la información aprendida es desglosarla en partes más pequeñas, para ello puedes valerte de técnicas como mapas conceptuales, mapas mentales y resúmenes.
En lugar de simplemente leer o tomar notas de manera pasiva, trata de involucrarte activamente con el material.
Asimismo, es recomendable que si algo no te queda claro, preguntes y absuelvas tu duda al momento.
No dejes para mañana lo que puedes hacer hoy.
Evita la Procrastinación.
Dejar las tareas para el último minuto puede llevar a un ciclo de estrés y baja calidad en tu trabajo.
Al hacer hoy lo que puedes, te aseguras de tener tiempo suficiente para revisar y mejorar.
Crea Momentum.
Cuando completas tareas de manera proactiva, construyes un impulso que hace más fácil seguir trabajando de manera efectiva.
Este "momentum" puede hacer que el estudio y el trabajo académico se sientan menos arduos.
Mejora la Calidad del Trabajo.
Dedicar tiempo de calidad a tu trabajo académico, en lugar de apresurarte al final, generalmente resulta en un trabajo de mayor calidad.
Esto es especialmente cierto para tareas que requieren reflexión y revisión, como trabajos escritos y proyectos de investigación.
Descansar es fundamental para el aprendizaje efectivo.
Asegúrate de dormir lo suficiente en y evitar desvelarte innecesariamente.
Para un mejor descanso es recomendable contar con colchones cómodos que se adapten a las medidas de cama que tengas.
Actualmente, existen muchas opciones de colchones, puedes optar por colchones Paraíso, Cisne, etc.
Poner en práctica estos hábitos te ayudará a mejorar en tus estudios y alcanzar tus metas.