Existen cuatro grados de seguridad en alarmas.
El nivel o grado de seguridad es un parámetro objetivo que nos indica la protección que ofrece una alarma determinada.
Nivel 1: Grado bajo.
Nivel 2: Grado medio.
Nivel 3: Grado medio-alto.
Nivel 4: Grado alto.
Las alarmas de nivel 1 sólo son recomendables en espacios de bajo riesgo, donde no existen objetos de gran valor.
Las alarmas de nivel 2 son las más empleadas en viviendas y negocios.
La instalación de alarmas de nivel 3 está indicada en lugares con una probabilidad media alta a sufrir robos o con material sensible.
Este es el nivel más alto y sofisticado en cuanto a seguridad y tecnología se refiere.
Las alarmas de grado 4 se instalan en lugares críticos y determinados por el Gobierno de España.
Las infraestructuras críticas están expuestas a grandes amenazas y riesgos, ya que son el objetivo más codiciado por parte de terroristas y los ataques cibernéticos.
Las bases militares, las instalaciones industriales con explosivos, las centrales nucleares, o la industria química, son las infraestructuras críticas más comunes para cualquier país.
Las alarmas empleadas para estos sitios, están sometidas a pruebas y controles muy rigurosos para contar con la certificación de grado 4.
Estas van conectadas a una central receptora de alarma y el sistema de seguridad más seguro y avanzado que existe.
La Orden INT/316/2011, sobre funcionamiento de los sistemas de alarma en el ámbito de la seguridad privada, es la que estipula que las alarmas pueden ser clasificadas en 4 grados según la protección que ofrecen.
En España, la Orden INT/316/2011, sobre funcionamiento de los sistemas de alarma en el ámbito de la seguridad privada, es la que estipula que las alarmas pueden ser clasificadas en 4 grados según la protección que ofrecen.
Las alarmas de nivel 2 son las más empleadas en viviendas y negocios.
Las alarmas de nivel 2 son las más empleadas en viviendas y negocios.