La limpieza de nuestras armas es una de las prioridades indispensables para su buen funcionamiento. Tanto puede su gran poder desembocar en grandes disparos como en gravísimas consecuencias si no la mantenemos como es debido. No debemos infravalorar el valor de la limpieza de un instrumento que a pesar de su potencia, es delicado y sensible a los efectos de la pólvora. El arma en sus distintas partes siempre tiene que estar limpia y lubricada. Cada parte del arma requiere su atención, su tratamiento y su correspondiente lubricación específica. Hoy en día existen en el mercado múltiples productos para la limpieza y mantenimiento de nuestras armas. Si nosotros no podemos o no queremos hacerlo, es conveniente llevar el arma a un profesional armero para que realice el mantenimiento. Nadie mejor que él sabe cómo hay que alargar la vida de cada pieza con una buena higiene.