La importancia del mantenimiento regular es esencial para prevenir fallas mecánicas y garantizar la seguridad.
Las armas de fuego deben ser mantenidas regularmente, incluso si no se usan frecuentemente, para evitar problemas como la acumulación de residuos y la corrosión.
El uso de materiales adecuados es crucial para evitar daños durante la limpieza.
Se recomiendan cepillos de cerdas de bronce para limpiar los cañones, ya que son eficaces sin ser abrasivos.
Armas deportivas: Limpieza después de cada uso, especialmente si se usan pólvoras lentas que tienden a ensuciar más.
Armas de defensa personal: Mantenimiento al menos una vez al mes y después de cada sesión de entrenamiento.
Armas largas para tiro de precisión: Aplicar los mismos principios de mantenimiento que las armas deportivas.
El almacenamiento correcto de las armas de fuego es vital para su preservación a largo plazo.
Las armas deben estar descargadas, limpias y almacenadas en un lugar seguro, como una caja de seguridad, para evitar cualquier acceso no autorizado o accidental.
Si el arma va a ser almacenada por períodos prolongados, es crucial aplicar una capa generosa de lubricante externo.
Esta lubricación adecuada antes del almacenamiento ayuda a prevenir la oxidación y mantiene la integridad del pavón y de otras partes metálicas del arma.