El efecto de sobrepesion por exceso de aceite, lo provoca la particularidad de que se trata de un liquido, y que ademas es combustible.
Conforme el proyectil va avanzando por el cañon empuja el aceite y esto provoca, una acumulacion del mismo aceite delante del proyectil y en los fondos de las estrias y cuando el proyectil va cogiendo estria parte de este aceite lo va introduciendo entre el proyectil y el cañon como un liquido es incomprimible, el efecto real es que el proyectil gana en diametro, y con mayor diametro mas dificultat para avanzar y mas presion, llegandose en ocasiones al gripado del proyectil y la consiguiente hernia del cañon.
El aceite al tratarse de un liquido combustible, genera cuando se quema un volumen de gases que se añaden a los producidos por la polvora, este efecto que parece menor, se suma al anterior y provoca puntas de presion en las recamaras, estas presiones son en ocasiones muy superiores a la especificadas por algunos calibres.
Ademas se suma el efecto de variar la velocidad de quemado de la carga.
En ocasiones y solo en algunos calibres, basicamente de fusil y armas, el acerrojamiento del arma es incompleto pues el hombro de la vaina no esta apoyado en el fondo de la recamara, y prodriamos realizar el disparo en armas incorrectamente acerrojadas, con el peligro que ello conlleva.
De todas maneras tal y como expones que limpiabais las armas no tiene que generar problesmas pues tu mismo indicas: Tras unos minutos al baño maría los sacábamos y secábamos con un trapo, quedando como he dicho un fina capa.
De hecho esta manera seria la correcta.
Solo pretendia advertir que en un arma antes de ser disparada no ha de tener absolutamente nada en recamara ni en cañon, ni tan siquiera un alegre uso del aceite.
Despues de limpiar y engrasar, y antes de disparar pasar siempre un trapo por la recamara y cañon.