Las estrategias metacognitivas constituyen un grupo de estrategias de aprendizaje. Consisten en los diversos recursos de que se sirve el aprendiente para planificar, controlar y evaluar el desarrollo de su aprendizaje. A diferencia de las cognitivas, estas estrategias permiten al aprendiente observar su propio proceso, son externas al mismo y comunes a todo tipo de aprendizaje. Conforman un tipo especial de conocimiento por parte del aprendiente, que algunos autores han caracterizado como un triple conocimiento: referido a la tarea de aprendizaje, referido a las estrategias de aprendizaje y referido al sujeto del aprendizaje. En otras palabras, saber en qué consiste aprender, saber cómo se aprenderá mejor y saber cómo es uno mismo, sus emociones, sus sentimientos, sus actitudes, sus aptitudes. Ejemplos de estrategias metacognitivas pueden ser: el detenerse a reconocer el objetivo y finalidad de un ejercicio o tarea que se vaya a realizar, la autoevaluación de una actividad ya realizada, la búsqueda de ocasiones de práctica para consolidar lo aprendido en la clase.