Las personas con trastorno disociativo pueden olvidar por completo actividades que transcurrieron durante minutos, horas o incluso a lo largo de mucho más tiempo. Sienten a veces como si todo un periodo de tiempo hubiera quedado en blanco. Además, se pueden sentir desconectados de sí mismos, es decir, de sus recuerdos, percepciones, identidad, pensamientos, emociones, cuerpo y comportamiento. O se pueden sentir desconectados del mundo que les rodea. Por lo tanto, su sentido de la identidad, la memoria y/o la conciencia está fragmentado. Los trastornos disociativos comportan: Sentirse desconectado de uno mismo y/o el entorno, ser incapaz de recordar información personal importante, por lo general relacionada con un acontecimiento traumático o estresante, tener una percepción de la propia identidad y una memoria fragmentadas. Un estrés o un traumatismo importantes pueden causar lagunas en la memoria, pero un leve golpe en la cabeza no puede hacer que una persona se olvide de pronto de quién es y de todo lo que sabe. Las personas que sufren trastornos relacionados con el estrés pueden presentar síntomas disociativos, como amnesia, flashbacks, pérdida de sensibilidad y despersonalización/desrealización. Algunas personas con trastorno por estrés postraumático también experimentan despersonalización, desrealización o ambas.