El entusiasmo intensifica los esfuerzos para el logro de una meta. Tanto el interés como el entusiasmo son fuentes primarias de la motivación humana, guían el comportamiento exploratorio y nos dirigen hacia la acción, por lo que son motor de crecimiento y desarrollo.
El entusiasmo e interés son una actitud No hay que esperar sentados a que nos embargue dicho sentimiento.
La curiosidad, explorar, investigar… son actitudes que hay que alimentar, cuidar… con nuevas aspiraciones, nuevos retos.
A veces se trata de hacer las cosas, aquello que ya hacemos, de forma diferente para salirnos de la rutina; otras de probar cosas nuevas, descubriendo nuevos intereses.
Registra y analiza la información que te proporcionan tus emociones de interés y entusiasmo (logras conectarte con lo que estás haciendo, olvidándote de todo lo demás o sencillamente estás DISFRUTANDO).
Cuando escribas la emoción, relaciónalo con cómo estabas realizando la acción, qué factores externos (personas, clima, contexto) o internos (pensamientos) estaban implicados.
En el caso de que en este momento no hayas podido reportar ninguna emoción de ese tipo, piensa en algo que te hayas propuesto, te hiciese ilusión y hayas logrado: ¿Qué hiciste? ¿Cómo lo hiciste? ¿Cómo te sentiste? ¿Por qué lo hiciste? ¿Cuál era tu actitud?