Para paliar esa falta de energía y el cansancio mental y físico es fundamental cuidar nuestra alimentación y nuestro descanso y, por supuesto, saber desconectar del trabajo y las tareas diarias en los períodos de vacaciones.
Las vitaminas intervienen de forma directa o indirecta en el funcionamiento de nuestro cerebro, nuestro sistema endocrino y nuestro sistema inmune, regulando muy diversos aspectos metabólicos y fisiológicos en nuestro cuerpo, desde la visión hasta la metabolización de nutrientes de los alimentos pasando por la formación de neurotransmisores o formación de eritrocitos.
Las principales vitaminas relacionadas con la fatiga y en cansancio se incluyen dentro del grupo B o del complejo B y la vitamina C.
Actúan en el metabolismo energético, mejorando el funcionamiento del sistema inmune, en el mantenimiento del sistema nervioso y en la formación de glóbulos rojos.
Las principales vitaminas que debemos tomar si queremos disminuir la en cansancio físico y mental deben ser: La tiamina o vitamina B1.
Riboflavina o vitamina B2.
Niacina o vitamina B3.
Ácido patoténico o vitamina B5.
Piridoxina o vitamina B6.
Vitamina B12.
Vitamina C, mejora la absorción del hierro y evita la anemia.
La vitamina B12 debe ser vigilada especialmente por las personas veganas, de hecho, deben tomar suplementos de esta vitamina si no consumen carnes, pescados, huevos o lácteos para tener niveles óptimos de ella.
Si nuestra dieta es deficiente en alguna de ellas o necesitamos un mayor aporte en épocas de mayor cansancio debemos acudir a la farmacia y pedir consejo sobre el complejo vitamínico contra el cansancio físico y mental más adecuado para nuestra edad y situación fisiológica.