Un plan de contingencia es un conjunto de estrategias y procedimientos detallados que una empresa implementa para hacer frente a situaciones imprevistas y mitigar su impacto negativo en las operaciones. Esencialmente, actúa como un manual de actuación que prepara a la organización para hacer frente a eventos inesperados, tales como desastres naturales, ciberataques, crisis financieras, pandemias, entre otros. Su objetivo primordial es asegurar la continuidad del negocio y la protección de sus activos críticos. La función principal de un plan de contingencia es proporcionar a la empresa una hoja de ruta estructurada para manejar situaciones de crisis. Sirve como un salvavidas organizativo, permitiendo respuestas rápidas y eficaces ante eventos que podrían comprometer la estabilidad de la empresa. Además, ayuda a minimizar la interrupción del servicio, proteger la reputación de la empresa y reducir las pérdidas económicas asociadas con situaciones imprevistas. Estos planes no solo responden a crisis inmediatas, sino que también fomentan una cultura organizacional resiliente al promover la conciencia y la preparación continua de todo el personal de la empresa. Actúa como un marco sólido que capacita a los equipos para gestionar eventos críticos de manera coordinada y efectiva.