El magnesio, que es un mineral fundamental para los deportistas y que podemos encontrar en alimentos como los frutos secos o las legumbres, también puede mejorar nuestro sueño nocturno. Investigaciones de la Universidad de Ginebra encontraron evidencia de una posible correlación entre el nivel de magnesio y la calidad del sueño. Ashwagandha, una potente hierba, ha llegado recientemente a la vanguardia de la investigación actual gracias a la naturaleza estresada de la vida moderna, y puede ser muy buena opción para soportar el estrés diario. Un estudio del British Medical Journal concluyó que puede ser muy buena opción para soportar el estrés diario, y actualmente se están realizando investigaciones sobre su poder como relajante natural para inducir el sueño. La valeriana puede ayudar a reducir la ansiedad y mejorar el sueño nocturno, función como un modulador del receptor GABA. Los estudios demuestran que la valeriana puede reducir el tiempo que una persona tarda en dormirse, apoyar la calidad del sueño y disminuir la fatiga al día siguiente. La melatonina es eficaz para disminuir el jet-lag, apoyar la calidad del sueño nocturno y mejorar la liberación de hormona de crecimiento durante la noche sin efectos secundarios.