La realidad aumentada se refiere a esa tecnología que utiliza como base el mundo que te rodea y, mediante añadidos digitales, lo modifica añadiendo ciertos elementos artificiales, creando una especie de entorno mixto. Son tecnologías que, en todo momento, te permiten seguir viendo todo aquello que tienes delante, pero con una información virtual superpuesta.
Por su parte, bajo el concepto de realidad virtual se incluyen todas aquellas tecnologías que, directamente, te ocultan el entorno real, mostrándote únicamente un ambiente creado completamente de forma digital. Con este tipo de realidad no puedes ver lo que tienes delante, a los lados o atrás, sino que, como mucho, podrás ver recreaciones virtuales del entorno o avatares que recrean imágenes virtuales de la persona con la que estás hablando.
La realidad aumentada busca mejorar las experiencias reales, añadiendo componentes virtuales que amplíen la información ya existente, mientras que la realidad virtual parte de la creación de su propio mundo, el cual está completamente generado por ordenador de forma artificial.
Además, los modos de acceso a cada una son muy diferentes: mientras la virtual cuenta con grandes dispositivos que aíslan al usuario de la realidad, la realidad aumentada dispone de dispositivos más pequeños y livianos, como móviles o tabletas con una fácil interacción.