Para empezar, debemos tener en cuenta que hay algunas profesiones que necesitan de un sistema de protección adecuado a su actividad, ya que el riesgo de pérdida auditiva es potencialmente elevado. Profesiones como bomberos, obreros, trabajadores de industrias y fábricas, músicos, camareros y DJ de discotecas o personal militar deben consultar qué tipo de sistema de prevención es el más recomendable para ellos con su correspondiente servicio de prevención de riesgos laborales. Lo más común es utilizar tapones para los oídos o auriculares que lleguen a recubrir la oreja por completo.
Cabe destacar la conveniencia de realizar los debidos descansos después de la exposición a ruidos fuertes, al menos, mantenernos unas 18 horas en silencio para recuperar la audición normal. Empezando desde el uso del reproductor MP3 y los auriculares, programados a un volumen del 50 % pueden llegar a emitir 101 dB. Se recomienda disminuir el volumen, utilizar auriculares que aíslen del ruido exterior y limitar su uso a 1 hora al día. Colocar una toalla de cocina grande alrededor de los electrodomésticos ruidosos, al menos en la base, nos ayudará a esquivar el ruido del motor.
Los secadores de pelo pueden llegar a alcanzar los 100 dB, teniendo en cuenta que los utilizamos muy próximos a nuestro sistema auditivo. Debemos rebajar el tiempo de secado y colocarnos tapones acústicos para evitar este riesgo. También es interesante adquirir modelos silenciosos o bajos en ruido. Si practicamos deportes de motor o realizamos labores ruidosas en casa, como el bricolaje, no debemos olvidar colocarnos la debida protección auditiva para reducir la pérdida de audición.
Si acudimos a discotecas o bares, conviene realizar descansos cada hora saliendo del mismo local. Igualmente, es preferible evitar la cercanía de los altavoces, incluso en conciertos.