Los niveles de seguridad son unos parámetros objetivos que permiten saber el nivel de protección que necesita una instalación o una empresa.
Para ello, hay que hacer un estudio previo sobre sus puntos débiles y fuertes, y analizar qué probabilidades hay de que se produzcan robos, vandalismo o intrusiones, por ejemplo.
De esta forma, es posible tomar mejores decisiones con respecto a los sistemas de seguridad necesarios en cada caso específico para impedir intrusiones indeseadas o reducir la posibilidad de que se produzcan actos vandálicos.
Existent cuatro niveles de seguridad, que son: Riesgo bajo, Riesgo bajo-medio, Riesgo medio-alto y Riesgo alto
En este nivel, la inversión en dispositivos de seguridad no tiene que ser muy alta, ya sea por la ubicación de la empresa o por su tipo de actividad.
Este es el caso de establecimientos como las librerías o las tiendas que venden artículos para el hogar.
El objetivo principal de estos dispositivos es generar un efecto disuasorio, por ejemplo, con la instalación de cámaras de videovigilancia.
Si se produce una intrusión indeseada, el propietario es el encargado de avisar a las autoridades para que tomen las medidas adecuadas.
En este nivel de seguridad, los riegos son mayores que en el nivel anterior, por lo que es posible que sea necesario realizar una instalación de elementos de seguridad adicionales a los sistemas de videovigilancia.
Por ejemplo, la gestión remota de los sistemas.
En ese caso, en cuanto se produce una intrusión o una situación inesperada, el aviso llega al centro de operaciones y se inicia el protocolo de seguridad estipulado.
En este tercer nivel de seguridad indica que un espacio es especialmente vulnerable a actos delictivos, debido a los objetos de valor que hay en su interior.
Los centros de datos, las tiendas de tecnología o las joyerías son solo algunos ejemplos.
En este caso, además de cámaras y sistemas de seguridad de gestión remota, es recomendable contar con un vigilante que esté presente en el establecimiento y pueda ponerse en contacto inmediatamente con el centro de operaciones en caso de intrusión.
Por lo tanto, los sistemas deben ofrecer la protección más alta posible.
Los establecimientos que venden móviles de alta gama o artículos de lujo son algunos de ellos, así como también las entidades financieras.
La razón está en que dependiendo de si es bajo o alto, los recursos empleados serán diferentes.
Y es que en Prosegur Security lo que buscamos es adaptarnos a las necesidades de cada negocio para que puedas obtener la protección que necesita.
En los riesgos bajos o medios-bajos, la colocación de cámaras y sensores de última tecnología puede ser suficiente.
Además, en Prosegur Security disponemos de sistemas anti-intrusión para aquellos negocios que realmente necesiten protegerse de este tipo de situaciones que pueden poner en riesgo su continuidad en el corto y largo plazo.
Sin embargo, cuando los riesgos son más altos, es imprescindible contar con la presencia de un vigilante de seguridad, así como las soluciones integrales que ofrecemos en Prosegur Security.
Gracias a nuestro iSOC, el centro de operaciones de Prosegur, conseguimos no solo prevenir, sino también gestionar con agilidad las eventualidades más comprometedoras para una empresa con el fin de que esté protegida ante cualquier circunstancia.
En Prosegur Security somos muy conscientes de la importancia de ofrecer soluciones adaptadas a las necesidades de cada negocio.
Por ello, disponemos de sistemas y protocolos diseñados específicamente para abordar las necesidades de cada nivel de seguridad.
Lo más importante para nosotros es garantizar tu tranquilidad.