Decir que los cinturones están de moda quizá pueda parecer algo muy obvio.
Si creciste en los 2000 seguramente esta combinación de palabras te haga pensar directamente en una de estas dos imágenes: aquellas chicas que los llevaban medio sueltos y por debajo del huesito de la cadera, donde prescindían de cualquier uso práctico, o aquellas que lo llevaban justo a la altura de la cintura (o debajo del busto) con el objetivo de marcar más ésta.
La falda-cinturón rígida que creó Diesel hace un par de años lo anunciaba, pero esta temporada ha dejado claro que la vuelta de estos cinturones va en serio.
Lo vemos desde el lado más clásico y femenino en el que se basó el equipo de diseño de Chanel hasta el aura moderna y urbana de Vaquera, la firma americana de Patric DiCaprio y Bryn Taubensee.
Al igual que al inicio del milenio, estos cinturones se llevan como una suerte de fajín que acentúa la silueta o relajados y sobre las caderas.
Son un poco boho –como los de ruedas que llevamos hace 20 años– gracias a Zimmerman, desde Schiaparelli le dan una vida más glam y en MM6 Maison Margiela dicen que es el accesorio perfecto para llevar con vaqueros y camisetas.
Eso sí, hablar de los cinturones anchos y su evolución nos lleva mucho más allá de las pasarelas.
Y es que basta dar un vistazo a los estilismos de las mujeres mejor vestidas del street style para darse cuenta de que esta tendencia ya se ha colado a los armarios más entendidos del medio.
Cómo vamos a llevar los cinturones anchos este 2025:
En su versión más minimalista →Lisos, sin ningún adorno, con hebillas simples (pero grandes, obviamente); pero confeccionados en materiales sofisticados como el ante.
Pero sobre todo, se convertirán en el complemento con el que looks minimalistas y conformados por básicos de fondo de armario se volverán un poco más interesantes gracias a la textura que agregan o su posición no convencional.
Con tu vestido favorito →Colocado a la cintura si lo que buscas es definir tu silueta, bajado a las caderas para crear nuevas formas y darles una nueva vida.
Aquí la idea es experimentar un poco con ellos y buscar una manera de hacerlos brillar con muy poco.
Con básicos (no tan básicos) →Las cosas como son, nos encanta la idea de elevar un par de vaqueros y una camiseta con un cinturón que aporte un toque de color o de una estética diferente al estilismo.
Sin embargo, lo cierto es que las cosas siempre salen mejor cuando nuestra personalidad y estilo propio sale a relucir.
Es simple, los básicos siempre tienen versiones que son un poco más especiales, por un estampado, por una silueta… Todo vale.
Con la estética más opuesta →Si el truco del zapato equivocado ha sido un éxito, ¿por qué no hacer lo mismo con los cinturones?
Si eres de las suertudas que no tiró ni uno de los cinturones anchos que llevó hace 10 o 20 años, estas son buenas noticias para ti.
Aunque si eres de las que sí los desterró de su armario, no te preocupes, porque basta entrar a firmas como Zara, Mango y compañía para dar con uno que se acople a tu armario y tu estilo.