Según la propia experiencia y la de otros cazadores/tiradores consultados, podemos decir que el 16 es un gran calibre para la caza y que su plomeo y llegada a la pieza es incluso mayor que el del 12. Al ser un poco más pequeño que el 12 tira menos cantidad de plomo –normalmente 28 g–, cuando el 12 tiene una amplia variedad de alternativas, que van desde los 24 hasta los 36 g. Sin embargo, esta diferencia le juega a favor, porque implica mucho menor retroceso. Y como el arma tiene que soportar menos presión y su diámetro de cañón es inferior, utiliza menos material y, por ende, pesa menos, detalle no menor cuando se camina detrás de las perdices. El secreto de la cola de perdigones radica en que al ser más corta, es la más mortífera sobre la base de la carga estándar de una onza (28,35 g) que impulsa, y que puede poner los mismos 4 o 5 perdigones en la presa que el 12 con 32 g, pues la distancia entre el primer y el último plomo en arribar al blanco es menor, incluso que en el calibre 20.